Hoy escribimos nosotras dos, Angelica y Yesica, para todas las que alguna vez sintieron que el mundo iba a otro ritmo; para las chicas silenciosas que todavía no saben que lo son.
No encajar (y no querer hacerlo)
A veces somos chicas silenciosas y ni siquiera sabemos que lo somos. No sabemos si alguna vez te ha pasado eso de no sentirte en tu lugar, de mirar alrededor y pensar que todo el mundo ya tiene un sitio al que pertenecer, menos tú. A nosotras nos pasó muchas veces, y quizá por eso somos de esas que no buscan encajar: no entendemos mucho de modas y no seguimos a la gente como lo hace la mayoría.
Solas, pero no tan solas
Aun así, a veces nos mirábamos y nos sentíamos solas, aunque no lo estábamos. Teníamos gente a nuestro lado, personas que hablaban con nosotras, pero a las que no lográbamos seguirles el ritmo. Notábamos esas extrañas molestias que les causábamos cuando nos hacían una pregunta para que participáramos en la conversación y respondíamos a nuestra manera, con un silencio largo, con una idea que nadie esperaba o con un tema que, al parecer, solo nos interesaba a nosotras.
¿Y sabes qué? Con el tiempo, y acompañándonos la una a la otra, entendimos que no había nada malo en nuestra forma de responder; simplemente, nuestro ritmo era otro.
Los quince y el reloj de la clase
Cuando teníamos quince años, todas nuestras compañeras del colegio ya se habían enamorado, y allí estábamos nosotras, atrapadas en una canción, pensando en el último anime del momento, en la serie policiaca que veíamos juntas, en la última película o en el último libro que habíamos leído. Los chicos nos aburrían, y lo extraño es que no eran aburridos; simplemente, no eran nuestro interés del momento.
Nuestra obsesión estaba en otro lado: en las agujas del reloj de la clase. Las mirábamos fijamente, esperando que sonara la campana para poder aislarnos, ya fuera en la biblioteca o de regreso a casa, encerradas en nuestra habitación, porque todo nos fastidiaba, menos lo que de verdad nos interesaba. Allí nos poníamos a dibujar o a escribir, imaginando mundos que podrían existir y que nos parecían mucho más interesantes que el nuestro.
No era que el mundo fuera aburrido; era que todavía no habíamos encontrado nuestro lugar en él.
¿Alguna vez fuiste ese tipo de chica? Tal vez lo eres ahora y te reconoces en estas líneas. Déjanos en los comentarios qué tipo de chica fuiste o eres; te leemos con todo el corazón.
Lo que hoy sabemos (y nos hubiera gustado saber a los quince)
Si pudiéramos escribirles una carta a nuestras versiones de quince años, les diríamos estas cinco cosas. Te las regalamos por si hoy las necesitas tú:
1. Ser silenciosa no es un defecto
El silencio también es una forma de estar. Muchas chicas silenciosas observan, sienten y piensan muchísimo; solo que lo hacen hacia dentro. Tu calma no es un error que haya que corregir.
2. Encajar no es lo mismo que pertenecer
Encajar es cambiar para que te acepten; pertenecer es que te acepten tal como eres. No tienes que caber en todos los grupos: basta con encontrar a tu gente, aunque al principio sea una sola persona.
3. Tu ritmo también cuenta
Si te cuesta seguir una conversación, prueba con una pregunta sencilla («¿Y tú qué estás viendo?») o comparte algo que te apasione. Las conversaciones no son carreras, y quien de verdad quiere conocerte sabrá esperar tu respuesta.
4. Hay soledades que eliges y soledades que duelen
Disfrutar de tu tiempo a solas es sano. Pero si la soledad empieza a pesarte, cuéntaselo a alguien de confianza: una amiga, tu familia, una profesora o la orientadora del colegio. Pedir compañía también es un acto de valentía.
5. Tus mundos imaginarios son un tesoro
Esos dibujos y esas historias que nacían mientras esperabas la campana pueden convertirse en algo enorme. Nosotras lo sabemos bien, porque de ahí nació todo lo que hoy creamos: libros, arte y hasta un álbum de música.
Nueve preguntas para chicas silenciosas
Ahora, ¿qué tal si respondes estas preguntas? Son nueve, porque para nosotras el nueve es el último número. Nuestro profesor de Matemáticas insistía tercamente en que los números son infinitos, pero hoy podemos decirlo con libertad: el nueve es el último número; después, todos se repiten. 😉
Toca la respuesta que más se parezca a ti: cada una trae una nota distinta, escrita pensando solo en ti.
Marcaste 0 de 9. Quizá no te identificas mucho con la chica silenciosa, pero seguro conoces a alguna. Esta semana, invítala a tu grupo: puede que le cambies el día.
Marcaste 0 de 9. Sabes moverte entre la gente, pero también conoces el valor de tu rincón. Ese equilibrio es un superpoder que pocas tienen.
Marcaste 0 de 9. Tu mundo interior es enorme y no hay nada que arreglar en ti: solo tienes que encontrar a quienes sepan escuchar tu ritmo. Nosotras ya te entendemos. ♥
Marcaste 0 de 9. Casi todas tus respuestas se parecen a las nuestras. Escucha tu mundo interior, cuídalo y no dejes que nadie te diga que tienes que hacer más ruido para valer.
Cuéntanos en los comentarios cuáles fueron tus respuestas. ¿Qué tipo de chica eres tú?
Test: ¿qué tipo de chica eres?
Y ahora, ¡a jugar! Responde con el corazón (no hay respuestas buenas ni malas) y descubre cuál de estas nueve chicas vive en ti. Con cada respuesta te dejaremos un mensajito distinto.
Sientes que llegaste de otro planeta: tus gustos son distintos, tus bromas también, y muchas veces nadie entiende tus referencias. Eres observadora, original y leal a lo que te apasiona.
- Tu superpoder: Ves lo que las demás no ven.
- Tu reto para crecer: Tiende un puente: comparte uno de tus intereses con alguien nuevo. Te sorprenderá cuántas personas también se sienten de otro planeta.
Te adaptas a cualquier grupo, plan o situación. Puedes hablar con todas y ayudar en lo que haga falta; eres la que siempre encuentra una salida.
- Tu superpoder: Tu flexibilidad hace que todo funcione.
- Tu reto para crecer: No te olvides de ti: de vez en cuando, pregúntate qué quieres tú, no solo qué necesita el grupo.
Piensas mucho antes de hablar y, a veces, las palabras se quedan dentro. Pero escuchas como nadie, y quienes te conocen saben que tu compañía es un tesoro.
- Tu superpoder: Escuchas de verdad.
- Tu reto para crecer: Una pequeña valentía al día: saludar primero, levantar la mano una vez o decir lo que opinas en voz bajita. Paso a pasito.
Te fijas mucho en lo que tienen o hacen las demás, y a veces eso te pone triste o te enoja. Pero esa mirada tan atenta demuestra que tienes sueños grandes.
- Tu superpoder: Sabes exactamente lo que deseas.
- Tu reto para crecer: Convierte la comparación en admiración: cuando algo de otra chica te guste, pregúntale cómo lo logró y úsalo como inspiración para tu propio camino.
Dices lo que piensas, defiendes a las tuyas y no te quedas callada ante una injusticia. Donde tú estás, nadie se aburre.
- Tu superpoder: Tu valentía para hablar.
- Tu reto para crecer: Escuchar también es tener fuerza: regálales a las chicas silenciosas un espacio para hablar. Tu voz puede abrirles la puerta.
Todas te quieren porque eres cálida, sonriente y siempre tienes tiempo para las demás. Eres el abrazo del grupo.
- Tu superpoder: Haces sentir bienvenida a cualquiera.
- Tu reto para crecer: Aprende a decir «no» sin culpa. Cuidarte a ti también es una forma de cuidar tus amistades.
Vives entre historias de amor, canciones románticas y finales felices. Tu imaginación convierte cualquier día en una película.
- Tu superpoder: Crees en la magia y la contagias.
- Tu reto para crecer: El primer gran amor de tu vida eres tú. Mientras llega el de película, escríbete una carta bonita a ti misma.
Dibujas, escribes, cantas o creas mundos enteros en tu cuaderno. Donde otras ven una hoja en blanco, tú ves un universo.
- Tu superpoder: Conviertes lo que sientes en arte.
- Tu reto para crecer: Muestra tu obra: compártela con una amiga, súbela a tus redes o regálala. El mundo necesita ver lo que creas.
Sabes lo que quieres y no te da miedo ponerte primero. Tienes claras tus prioridades, y eso, bien usado, es muy valioso.
- Tu superpoder: Sabes cuidar de ti misma.
- Tu reto para crecer: Busca el equilibrio: un gesto generoso al día (prestar, compartir, preguntar «¿Y tú cómo estás?») hará que tu brillo sea todavía más bonito.
¡Nos encantaría saber tu resultado! Cópialo y déjalo en los comentarios.
Nuestra música para ti
Hay cosas que no caben en un diario, así que las convertimos en canciones.
Yo me elijo a mí misma es nuestro primer álbum: canciones originales, compuestas por nosotras y nacidas de emociones reales, para las chicas que están perdidas y que aún no se han elegido. Si alguna vez te sentiste fuera de lugar, estas canciones son para ti.
Ponte los audífonos, dale al play y, cuando termine la última canción, elígete a ti misma.
Si una canción te acompaña, cuéntanos en los comentarios cuál fue; nos hace muchísima ilusión saber qué canción eligió cada una.
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Antes de cerrar el diario…
Ahora sí, gracias por pasar un ratito con nosotras. Si esta página te hizo sentir un poquito menos sola, ya valió la pena escribirla.
Esperamos que visites nuestra tienda y te lleves uno de nuestros productos, hechos con el mismo corazón con el que escribimos estas páginas.
¡Hasta la próxima, chicas! Que la vida les dé sus respuestas a tiempo y que disfruten cada momento sin arrepentimientos.
Con cariño,
Angelica & Yesica ♥

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